Presentación de "Alma de Colibrí", en el Ateneo de Coín y Comarca



Presentación “Alma de colibrí” de Aurora Gámez Enríquez.

Ateneo de Coín. Viernes, 24 de abril de 2026

a cargo de Mercedes Peña Lucena.


Benditos sean los que pudiendo ser

cualquier cosa en nuestra vida,

escogen ser generosidad.


Benditos sean esos iluminados que nos llegan como un ángel,

como colibrí en una flor,

que dan alas a nuestros sueños y que,

teniendo la libertad para irse, escogen quedarse a hacer nido.


La mayoría de las veces llamamos a estas personas “AMIGOS”.


Buenas tardes. Sirvan estas estrofas de un poema de Edna Frigato (profesora de geografía y poetisa brasileña.), para expresar mi más profunda gratitud a todos/as los/as  que esta tarde nos acompañáis llenando este espacio de calor y cultura: a Tomás Pabón por las palabras de presentación de este acto, a los miembros de la Junta Directiva del Ateneo de Coín, a Aurora Gámez Enríquez, a Mª Ángeles Rodríguez Marmolejo y a Carlota López Cabrera.

A todos los miembros que componen la Junta Directiva de este Ateneo, porque me brindan la oportunidad de dirigirme a vosotros/as y unirme humildemente a la labor que tan magistralmente ellos/as vienen desarrollando y con la que tanto estoy disfrutando habitualmente como público.

A Aurora, por haber procurado y querido que hoy esté aquí ante ustedes para presentarla a ella y a su último libro.

A Mª Ángeles y a Carlota, porque tengo la corazonada de que ellas han tenido también algo que ver en la elección.

Y a todas, en general, porque desde la amistad que nos une desde hace años, siempre me hacen salir de mi zona de confort y enfrentarme al reto de la página en blanco y dedicar un tiempo a una de mis pasiones: escribir. Son almas generosas.

Mi deseo para esta tarde es que disfrutemos de lo que podríamos llamar un momento redondo, pues el círculo no es solo una forma, representa principalmente la unidad, el infinito, el movimiento cíclico, la armonía y el universo. También evoca feminidad y protección, indica un espacio seguro y se utiliza para representar el “yo” en psicología. Por ello, hemos estructurado este acto de tal manera que mi intervención sea apenas el umbral: presentaré su figura, destacaré algunos aspectos retóricos y literarios de su poemario, para luego cederles todo el protagonismo a ella y a la guitarra de Rafael Rando, que serán quienes culminen el acto dando vida a los versos. Así que os pedimos que, si disfrutáis del momento y consideráis oportunos los aplausos, estos se produzcan únicamente al final del recital, entre todos contribuiremos a crear una atmósfera mágica, permitiendo que la palabra y la música fluyan sin interrupciones.


Aurora Gámez Enríquez: La Ética de la

Belleza y el Compromiso de la Palabra

Introducción: Una Voz Arraigada en el Humanismo


Presentar en este Ateneo Cultural a una mujer como Aurora Gámez Enríquez, recién culminada la celebración del Día del Libro, sinceramente creo que es un verdadero honor que trasciende lo protocolario. Su trayectoria vital y profesional es un testimonio de la coherencia entre la acción social y la creación literaria, además de constituir un ejemplo excepcional de compromiso con la palabra y la ética. Aurora Gámez Enríquez, nace en Coín (Málaga) en 1956; encarna a la perfección la figura de la científica rigurosa, poeta sensible e intelectual comprometida que entiende la cultura no como un mero pasatiempo, sino como un motor de progreso y justicia, siempre bajo el paraguas del Humanismo Solidario. Durante décadas (1990-2022), ha trabajado como educadora social en el Instituto Andaluz de la Mujer, una labor que ha alimentado su compromiso con la igualdad.

Su casi ya inabarcable producción (como habéis podido comprobar) no puede entenderse sin ese contacto diario con la realidad y la sitúan como una figura insigne de nuestras letras. Su experiencia, ocupando puestos de responsabilidad, ha nutrido sus 8 poemarios (1 de ellos, una antología), sus 2 ensayos, sus colaboraciones en más de 30 antologías y sus aportaciones en revistas literarias de prestigio internacional. Su voz ha resonado en la Cadena Ser, y su labor ha sido además reconocida con numerosos premios.

Créanme cuando les digo que, aunque me limitara a enumerar los títulos y otros méritos únicamente de pasada, les aseguro que excedería con mucho el tiempo que tenemos asignado para la presentación de Alma de colibrí, así que asumiré el riesgo de perder rigurosidad en su extenso currículum, para brevemente ahondar en algunos aspectos de carácter general, en la confianza de que ustedes sabrán apreciar la riqueza de todo su legado con estas pinceladas y así poder analizar con detenimiento el poemario cuya lectura tanto me ha impactado.


1) ALAS y el Activismo Feminista

Más allá de su obra individual, Aurora Gámez ha sido una pieza fundamental en la visibilización de la mujer en las letras andaluzas. Como fundadora y presidenta de la asociación ALAS (Autoras por la Literatura y las Artes) entre 1999 y 2017, ha liderado la lucha contra la exclusión histórica de las escritoras en el canon literario. Su labor de gestión cultural ha permitido que decenas de autoras encuentren un espacio de difusión a través de la Colección de poesía Wallada, que rinde homenaje a la libertad intelectual de la princesa omeya del siglo XI.

Esta faceta de investigadora y crítica se refleja y cristaliza también en sus ensayos, Praxis feminista en Málaga y provincia (2021) y especialmente en En el punto de mira. Estudios literarios (2023). En este último, Aurora, analiza 53 obras contemporáneas bajo una perspectiva de género, estudiando cómo la acción literaria puede transformar el lenguaje androcéntrico hacia formas más inclusivas y solidarias.

Para Aurora, el lenguaje conforma nuestras mentes y sentimientos; por tanto, la creación de un lenguaje no sexista es un reto intelectual que requiere madurez afectiva y compromiso social.

2) La Proyección Internacional y la Universalidad del Haiku.

La voz de Aurora no tiene fronteras. Su obra posee una innegable vocación internacional. Ha coordinado delegaciones de escritores en Uruguay y ha sido reconocida con distinciones como la medalla Editorial “Botella al mar” y el premio “Alicia Moreau de Justo” por su trayectoria cultural. Su vinculación con el Magreb, a través de la revista Dos Orillas y el grupo GEME, refuerza su papel como puente entre culturas. Ella entiende que la cultura es una herramienta diplomática de primer orden.

En el plano estrictamente lírico, Aurora es una maestra del haiku, estructura poética que cultiva para "atrapar instantes" y comulgar con una filosofía contemplativa.

En libros como Haikus a tres voces, rompe con la tradición estrictamente andaluza, popular y de corte medieval, para abrazar una espiritualidad laica y universal, donde la música, la naturaleza y la cotidianidad son las claves fundamentales. Sus haikus son descritos como "semillas de sabiduría" que interiorizan el disfrute de los sentidos, desde la contemplación de la lluvia hasta la escucha de Bach.

3) La Formación Científica y la Mirada Ecopoética

La identidad de Aurora está marcada por su licenciatura en Ciencias Biológicas por la Universidad de Barcelona. Esta base académica no es ajena a su poesía; al contrario, su formación como botánica le permite observar la naturaleza con una profundidad singular, alejándose de lo meramente ornamental para adentrarse en la esencia de la materia.

En su poemario Ondinas por la cinta de Möebius (2023), Aurora utiliza la metáfora de la cinta de Möebius para representar la naturaleza cíclica de la vida y el infinito. Su poesía aquí es un canto al milagro de lo creado, pero también una denuncia valiente frente a la destrucción del planeta, como se observa en su poema sobre el incendio del Amazonas, donde advierte que lo que arde es la propia humanidad y sus valores éticos. La autora propone una visión panteísta donde el cosmos, la naturaleza y la divinidad se funden en un solo equilibrio interactivo.

Y llegamos al corazón de la tarde…

4) Culmen de su Trayectoria: Alma de colibrí. (2025)

Vamos a iniciar su análisis de una manera informal, pidiendo a Aurora que sea ella la que nos desvele su esencia, a través de la asociación de su obra con algunos elementos, como por ejemplo: un color, un lugar, una causa y una voz y que nos explique brevemente el porqué de cada una de sus elecciones………

Alma de colibrí es su último poemario y en él encontramos a la Aurora de siempre, pero con una mayor madurez y hondura poéticas, con alas que la elevan y un alma que la enraíza. Editado en una cuidada edición trilingüe en castellano, catalán y alemán, este libro simboliza la expansión lingüística y espiritual de la autora. El colibrí como símbolo, encarna la fragilidad aparente de una criatura que realmente encierra una fuerza asombrosa, capaz de sostenerse en el aire mediante un aleteo constante, una metáfora perfecta de la resistencia de la belleza en tiempos de incertidumbre.

En este poemario, Aurora profundiza en la solidaridad amorosa con el cosmos.

Si en obras anteriores, como La luz de mis ojos afirmaba que "todo es soñar cuando el aire se impregna del verbo amar", en Alma de colibrí ese amor se vuelve una herramienta de sanación y conocimiento. La obra rezuma frescura e invita al lector a una "comunión arquetípica", rescatando los paraísos perdidos de la infancia y de los días de confinamiento de la pandemia, para proyectarlos hacia un futuro de esperanza y ética.

En este análisis desde la emoción, lo primero que nos golpea – suavemente como un aleteo es su intensidad. Es un libro de luz y de alegría, pero con una hondura que conmueve, porque en sus poemas habita un conceptismo lleno de símbolos. La propia Aurora se define en estas páginas:

"Siendo haikai me desvelo en palabras tímidamente / La haijin transita el sentimiento libre y deja huella".

Pero no puede faltar por nuestra parte una mirada atenta a los elementos que conforman el ritmo. En el plano formal, como bien señala Alice Wagner, destacamos la huella del poeta francés Apollinaire en el uso del caligrama que evidencia el gusto por la función lúdica del lenguaje y el gran dominio que sobre él se tiene. Hay ecos surrealistas en esos versos que descienden por la página enmarcando la temática del poema y en muchos otros.

Los poemas son cortos; las estrofas, cuando las hay, breves y los versos están preñados de contemplación y espiritualidad. La métrica con la que nos cautiva: el verso libre y el haiku.

En el verso libre lo que nos asombra es un ritmo y un contenido que nos remiten directamente a las Coplas por la muerte de su padre de Jorge Manrique: la copla de pie quebrado. Aurora nos lleva de la mano, deslizándonos suavemente por una idea o un sentimiento y, de repente el verso se trunca y esa idea o sentimiento se completa en el verso siguiente que es de una brevedad tan acentuada –apenas cinco sílabas-, que nos obliga a detenernos y respirar la esencia de lo leído.

Y el haiku, que anteriormente hemos mencionado: poema de 3 versos de 5-7-5 sílabas. Algunos autores opinan que este breve poema tiene similitudes con estrofas del panorama literario español como la seguidilla con bordón, empleada por Miguel Hernández en su poema “Nanas de la cebolla” o la lira de nuestros grandes místicos Fray Luis de León y San Juan de la Cruz. Sin embargo, es el profesor Antonio García Velasco el que profundiza más su morfología. En su artículo Los haikus de Mario Benedetti menciona a Francisco Basallote, poeta andaluz, que nos define así su esencia:

“…Escribir haikus no es emplear una métrica determinada; sino adoptar una manera concreta, atenta, asombrada, armónica, libre, silenciosa de estar aquí y ahora”. Y más adelante recoge una cita de Octavio Paz, referida a Juan José Tablada, poeta mexicano que dice: “el haikus recoge un instante y su lectura debe transportarnos al instante que el poeta, “el haijin”, pretende inmortalizar en tan breve fórmula lírica…Cada uno de estos pequeños poemas es una pequeña estrella errante y casi siempre un pequeño mundo suficiente.”

“Me encanta el haiku

palabra y pensamiento

sabiduría.” … nos dice Aurora.

Nos adentramos ahora en la orfebrería del lenguaje, en la abundancia de figuras retóricas empleadas en este libro y que le dan vida; no son un ejercicio de estilo vacío sino otra muestra más del dominio magistral del lenguaje poético que Aurora ha alcanzado.

1) Fíjense en el uso que hace del asíndeton. Aurora tiene una manera peculiar y transgresora de omitir conjunciones y comas en sus enumeraciones. Siempre que leo sus versos tengo la sensación de que ella nos permite detenernos en cada uno de ellos tan solo un instante, el instante que marca el paso del concepto-la mente al sentimiento-el corazón; sentimos que no hay barreras cuando leemos: “…la fuerza del mar/la tierra vibrante/ondinas inmensas/ surgen aspirantes/ reclamando vida/ que a su voz amase…aqua mar, aqua dul, aqua sal, aqua luz.”

2) Utiliza el hipérbaton (cambiar el orden habitual de una frase) para conducir de manera intencionada nuestra mirada hacia lo que ella quiere destacar: Ser no se quiere lo que ser le tocara/ al ser humano.” Nos obliga a reordenar nuestro pensamiento para entender la esencia del mensaje

3) Sus versos y nosotros “galopamos” gracias a los encabalgamientos: “El estío se cierne/ entre cálidos árboles. /En el camino/ espero sosegada/ mi propia ausencia./ Se aleja el sol de nuevo/ de la Tierra en otoño.

4) La personificación dota de alma a todo lo que toca: “La mar serena nos guiña con sus olas/ de alma salobre”. “La duda es siempre la que nos abre el surco/ para la siembra.”

5) A través de la antítesis, empleo de términos contrarios, imprime fuerza al elemento que se describe. Pensemos en su definición de una mujer “Toda invisible, corazón palpitante, /plena y vacía.” O en el fluir del tiempo sobre los sentimientos: “El fluir constante, hila los sentimientos,/ y los deshila.”

6) Pero sobre todo, la metáfora. Como señala Lola Irún desde el título: “Alma de colibrí” la encontramos como recurso para sacar a la luz todo ese vuelo interior que Aurora lleva dentro.

Enlazando con lo anterior, llegamos al plano del contenido ¿Qué expresan estos versos? En ellos, nuestra autora aborda temas y tópicos comunes y omnipresentes en toda su producción poética, temas que resuenan y van de lo cotidiano a lo eterno a) Aurora encuentra deleite y se ensimisma en la contemplación de lo cotidiano: los días de la pandemia, Kira (su nieta-perra) o su tranquilo gato Canelo:

Bondad felina, corazón de manzana/flor de naranjo.

b) Aborda el paso del tiempo, “tempus fugit” en su formulación latina y nos recuerda el soneto “Ah, la vida” de Francisco de Quevedo: Ayer se fue; mañana no ha llegado/hoy se está yendo sin parar un punto:/ soy un fue, y un será, y un es cansado.

“El tiempo huye, tenemos el momento/ quizá el mañana.”- que dirá Aurora.

c) Su mirada hacia la mujer es tierna y a la vez reivindicativa: “En femenino/ el vientre se hace luna/ el mundo grande.” “Esclavizada liberó el pensamiento/ esclavizando.” “su sonrisa una espina.”

d) Nos sorprende también cuando se permite un guiño parafraseando el comienzo de la obra más universal de la Literatura, que no puede menos que arrancar una sonrisa: "Soy quijotesca olvido los lugares / por no acordarme".

e) Y, cómo no, la naturaleza, siempre presente en El mar, la mar (resonancia de Alberti) o Vibran los ecos.

Hoy vamos a escuchar en este Ateneo palabras que Aurora maneja con la precisión de un relojero: misterio, soledad, esencia, belleza, eterno, amar.... Son palabras semánticamente plenas de significado y que caen una a una, como las piedras lanzadas al río, formando círculos concéntricos en nuestro corazón.

Y me gustaría terminar esta presentación del libro destacando un aspecto que considero que en Alma de colibrí, Aurora borda: es su tono asertivo. Aurora habla desde su “yo” esencial que no duda y se alza poderoso con el predominio de la 1ª persona, que aparece en verbos tan vitales como: “tomo, deseo, soy, amar decido, capaz me siento, priorizo, conozco, amo y pervivo, aspiro, espero, busco y un largo etcétera. Son verbos que demuestran su coraje y su voluntad inquebrantable de seguir adelante defendiendo y poniendo voz a las causas en las que cree.

Conclusión: Una Vida Entregada a la Palabra.

Aurora Gámez Enríquez es, en definitiva, una "sembradora de sueños" que ha sabido unir sus raíces locales en Coín con una proyección que abraza al mundo y al universo. Su obra ha sido reconocida con la Medalla de Oro de las Letras por la Academia Malagueña de las Artes y las Letras en 2019, un galardón que premia no solo su calidad literaria, sino su inquebrantable compromiso con la libertad de pensamiento.

Hoy, como Delegada por Málaga de la Asociación Colegial de Escritores (ACE) en Andalucía, continúa siendo una figura imprescindible para entender la literatura actual en nuestra tierra. Su presencia en este Ateneo nos recuerda que la poesía no es solo un refugio, sino una bandera fértil desde la cual podemos rescatar la hermosura entre los escombros del mundo contemporáneo. Escuchar a Aurora es, como diría Rabindranath Tagore, escuchar "el eco de la melodía del universo en el corazón de los humanos".

Disfruten del vuelo de este colibrí. Disfruten de Aurora y de la guitarra de Rafael.

Muchas gracias.

Mercedes Peña Lucena



RECITAL POÉTICO MUSICAL ALMA DE COLIBRÍ

Aurora Gámez Enríquez & Rafael Sánchez Rando


I

Guitarra: El cant dels ocells – El canto de los pájaros (popular catalana)

Poemas: ALMA DE COLIBRÍ (pág. 75)

 

II

Guitarra: El cóndor pasa (popular andina)

 Poemas: PÉTALOS DE PENSAMIENTO (Pág. 29)

 

III

Guitarra: Preludio 999, de Johan Sebastián Bach

Poemas: CONTEMPLACIÓN DEL VERANO (pág.45)

 

IV

Guitarra: Fantasía de consonancias y redobles.

Poema:

AQUA MAR, AQUA DUL, AQUA SAL, AQUA LUZ

 

PRESENTACIÓN DE ROSA ROMOJARO en el ATENEO DE COÍN Y COMARCA


Presentación de ROSA ROMOJARO, por Aurora Gámez Enríquez,

Vocal de Literatura, Ateneo de Coín y Comarca.

20 de febrero de 2026









DÍA MUNDIAL DE LA POESÍA. Feliz día

 Tres haikus y una canción de amor

A mi padre, in memóriam



Título: Tres haikus y una canción de amor

© Poema, fotografías y Montaje vídeo, de Aurora Gámez Enríquez.

© Composición musical y voz, de IA, al cuidado de Javier Gámez.

Málaga – Andalucía - España, 2026

 

Tres haikus y una canción de amor

A mi padre, in memóriam

Haiku Aleph   

deja el perfume

de sus versos de amor

para el recuerdo

 

Haiku  Beth    

no puedo, no

versar alas de amor

son tantas, tantas

 

Haiku  Gimel 

momento luz

es lo que necesito

de este silencio

  

 CANCIÓN   Daleth    

el peso de las horas

impuesto por la espera

del incansable olvido

 

desde el ayer no puedo

mirar atrás sin ti

sin  infinito duelo

papá desde el cariño

papá desde el consuelo

papá como el poeta que recita caricias

versifica alabanzas cantadas desde el celo

me corona de risas, me colma de esperanzas

hace sentirme niña que alzar pudiese el vuelo

el peso de las horas

impuesto por la espera

del incansable olvido

agradecerte espero

los años de cuidados

honrar tu bella imagen

con mis días contados

engrandecer  espero

avatares pasados

que contases conmigo

en años desolados                                  

soportases  ausencias

no dejases aislados

a tu linaje uncido

con tus versos soñados

 

agradecerte espero

los años de cuidados

honrar tu bella imagen

con mis días contados

 

Concesión del V Premio Concha Gómez Moya

 La Agrupación Socialista de Coín (Málaga) hace entrega del V Premio Concha Gómez Moya, 2025. En esta edición han decidido reconocer la contribución de mujeres coineñas a las letras y la cultura de Coín.

El acto de entrega del premio, tuvo lugar el 28 de noviembre a las 20 horas en la Casa del Pueblo, calle Málaga, número 6 de Coín.

Las escritoras premiadas son:

                                                    Aurora Gámez Enríquez

Fuensanta Martín Quero

Araceli Luque

 Cris González

         María Ángeles Rodríguez Marmolejo

         Lorena González “Cherry Chic”

         María González Pineda

     Marta Carrasco

 Pilar Fuentes

Amanda Solano

        Marina, madre de Aray


La entrega de los premios estuvo a cargo de Salvador Rojas Merino, presidente de la Agrupación Socialista de Coín.


ATENEO DE COÍN Y COMARCA DEL GUADALHORCE. Literatura, Ciencia y Filosofía

 

Actividades


LITERATURA & FILOSOFÍA & MÚSICA & ARTES PLÁSTICAS & EDUCACIÓN & CIENCIAS
en el ATENEO DE COÍN Y COMARCA DEL GUADALHORCE.

DISCURSO DE MAGDALENA ROMERO EN LA INAUGURACIÓN DEL ATENEO DE COÍN VALLE DEL GUADALHORCE

                                         PRESENTACIÓN ATENEO DE COÍN


Magdalena Romero, Presidenta de la Federación de Ateneos de Andalucía

Buenas tardes, autoridades, señor presidente, miembros de la junta directiva del nuevo Ateneo Coín, Cultura del Guadalhorce, ateneístas, representantes de entidades locales y culturales y asistentes en general a este acto a favor de la cultura, el encuentro y el diálogo, queridos amigos y amigas.

Por no hace mudanza en mi costumbre, quiero empezar agradeciendo esta invitación al acto de presentación del nuevo Ateneo de Coín y por haber podido ser partícipe de este proyecto ilusionante, casi desde sus comienzos. Es un honor para mí, como ateneísta, y como presidenta de la Federación Ateneos de Andalucía.

Hoy es uno de esos días en los que resuenan palabras como ilusión, esperanza, satisfacción, confianza, amistad. Vamos a permitirnos quitar el protagonismo a las palabras díscolas, a los vocablos desvaídos, asombrados por el uso hostil que de ellos hacen los humanos.

“Las palabras se pertenecen unas a otras”, decía Virginia Wolf y yo añadiría, y nos acompañan en todos los momentos de nuestra vida y en los pensamientos más íntimos. Por cotidianas y asiduas acostumbramos en demasiadas ocasiones a desposeerlas de su verdadero valor.

Hay palabras bellas y sonoras por sí mismas y porque se unen a un significado que, sin entrar en elementos connotativos, rezuman sensaciones placenteras: ataraxia, serendipia, petricor, lubricán…

Abstraída en estas cosas de filólogos, o quizás en una recurrente tarea de búsqueda de palabras y construcciones poco usuales, encontré, entre un diccionario etimológico y una gramática comparada, un estudio de David Whyte, que disertaba sobre La belleza de las palabras cotidianas y creció mi curiosidad. Atrapada en su lectura, me asombró el hecho de que en las primeras páginas del tratado desgranaba las acepciones de palabras a las que el uso abusivo que hemos hecho de ellas las había desprovisto de su verdad, degradándolas a una categoría inferior. Me propuse ayudar a Whyte a devolverles parte su poder y elegí algunas que, de un modo u otro, se vinculan a este acontecimiento que hoy celebramos:

- La belleza, como fruto maduro de la presencia. La que se produce con la caída de una hoja , con esa gota de agua suspendida en el pétalo de una flor, en el momento fugaz del viento que esparce las hojas secas.

- Comenzar, siempre tan temido el momento del primer paso. Y cuánta felicidad obtenemos al dar ese paso audaz.

- Cerca, con el sentido de “ a punto de”. Cerca de conseguirlo, de ser felices, de alcanzar esa estrella inalcanzable que eran los sueños para Cervantes.

- Coraje: el que sale de su más honda raíz etimológica, de la palabra latina cor, del corazón. Es la medida de nuestra sincera implicación con la vida, con los otros, con el futuro, con nuestros proyectos.

 

Me salté crisis, ira, bajo asedio y decidí acabar con amor

- Amor: Sentimiento de afecto, inclinación y entrega a alguien o algo. Tomás, durante el encuentro de noviembre dijo que él quería impulsar un Ateneo para que sus hijas cuando crecieran tuvieran un lugar adecuado para disfrutar de la cultura, del pensamiento y del diálogo. Ese es indudablemente el más generoso acto de amor.

Irene Vallejo, en El infinito en un junco, relata. Desde tiempos remotos las mujeres han contado historias, han cantado romances y enhebrado versos al amor de la hoguera. Cuando era niña, mi madre desplegó ante mí el universo de las historias susurradas, y no por casualidad. A lo largo de los tiempos, han sido sobre todo las mujeres las encargadas de desovillar en la noche la memoria de los cuentos. Han sido las tejedoras de relatos y retales.

Cuando (dentro de mucho tiempo) alguien me recuerde, me gustaría que pensara en mí como una mujer justa y una contadora de historias. Una mujer capaz de anudar alegrías, ilusiones, miedos o esperanza con el color de un hilo de luna y pespunteado de libertad. Y una de esas historias sería:

Un día, después de un temporal que anegó el valle, oscureció el cielo y se empeñó en demostrarnos que, cuando ella se lo propone, con la naturaleza no se puede, un tímido sol iluminó la mañana en la que un grupo de personas, en torno a un sueño, trazaron un proyecto, que aún carecía de espacio y de tiempo, pero que se iba a materializar, porque se habían reunido un puñado de soñadores con voluntad y coraje de hacerlo realidad. Esa mañana del 2 de noviembre había empezado a caminar el Ateneo de Coín. El resto de la historia está por contar y os corresponde continuarla.

Quiero terminar con una historia que sugirieron la lluvia y el amor:

La lluvia simboliza el crecimiento, la abundancia. El amor, ya sabemos…El amor mueve el mundo. Sí, es un tópico, una idea multiplicada hasta el hartazgo; pero, ¿ Hemos intentado explicar el sentido o la razón del amor en cualquiera de sus manifestaciones? Entrelazando ambas palabras, me trasladé a El jardín de las palabras, un film de anime que recrea la historia de encuentros y conversaciones de sus protagonistas a los que unen la lluvia y el diálogo sosegado. En uno de esos diálogos, Yukino inicia la conversación con Un tanka, un poema tradicional como una adivinanza,

“Un trueno lejano,

el cielo nublado,

en caso de que llueva,

¿te quedarás a mi lado?”

 

El poema sólo tiene una respuesta correcta, la de Takao :

“Un trueno lejano, el cielo nublado, aunque no llueva, me quedaré a tu lado.”

 

Nos seguiremos encontrando bajo la lluvia protectora de la cultura en libertad.

 

Magdalena Romero

Presidenta de la Federación de Ateneos de Andalucía

Coín 23 de mayo de 2025





EL AMAZONAS ESTÁ ARDIENDO. Poema de Aurora Gámez Enríquez. Música Javier Gámez, con programa IA.

 


EL AMAZONAS ESTÁ ARDIENDO 

(Ondinas por la cinta de Möebius. 

Aurora Gámez Enríquez)

 

Lo que está ardiendo

                    es la humanidad

todo lo humano construido

                    la ética arde

el cuidado de la tierra arde

                    la educación arde

altas llamas consumen la ética, los ideales,

                    la utopía

                              arde

todo lo valioso del globo terráqueo

          se consume

                    se hace humo

                              desaparece

el verde de los árboles

          los colores de la flor

                    la fiereza del felino

                              la inteligencia del lobo

arde

          la delicadeza de las aves

                    el canto de los pájaros

                              se hace muerte el mundo

alcanza la dureza del carbón y la inmortalidad

          de los minerales

se hace humo el amor, la delicadeza, la ternura

          todo arde

en el AMAZONAS

          contenida de esencia y vida

este es el finiquito

          que la inhumana humanidad nos deja

                    ceniza es el futuro

El Amazonas está ardiendo (p.111-112)  

Ondinas por la cinta de Möebius. 

Aurora Gámez Enríquez    

 

 

Lo misterioso

En el íntimo impulso

Fuerzas internas.


Haiku (p. 113)

Ondinas por la cinta de Möebius. 

Aurora Gámez Enríquez     


ATENEO DE COÍN-VALLE DEL GUADALHORCE. AURORA GÁMEZ ENRÍQUEZ

 Presentación del libro ONDINAS POR LA CINTA DE MÖEBIUS, en el Ateneo de Coín Valle del Guadalhorce.



Mesa de Presentación: Tomás Pabón, Presidente del Ateneo de Coín, Aurora Gámez Enríquez, autora del libro, Antonio Porras, presentador y José Sarria, autor del prólogo.


Presentación del libro de Aurora Gámez Enríquez: Ondinas por la cinta de Möebius. Ediciones Valparaiso, (2023)

Por ANTONIO PORRAS CABRERA

 

Buenas tardes.

Ante todo vaya por delante mi agradecimiento a Aurora por haber pensado en mí para presentar su libro Ondinas por la cinta de Möebius. Es un verdadero placer estar hoy aquí compartiendo espacio con vosotras y vosotros.

Aurora es una escritora, ensayista y poeta, consagrada; consagrada por el reconocimiento que ha ido sembrando a lo largo del tiempo con su obra literaria y humana. En toda ella nos muestra su creatividad y su compromiso social y su reivindicación por el respeto, la igualdad y la implicación en la lucha para conseguir una sociedad mejor, más justa y considerada con el entorno, con la naturaleza que nos acoge, que es esa casa común, que nos da sostén y vida, en un marco pleno de belleza y sensibilidad cuando se observa con los ojos de poeta.

Aurora tiene en su haber una gran experiencia vital, un cúmulo de vivencias que la fueron fraguando en su tránsito, haciendo su camino por diferentes lugares de nuestro país, como viene a mostrarnos con esta obra poética.

Nacida en Coín (Málaga), hace unos años, bebió las aguas de nuestra tierra andaluza, pero también las valencianas y las catalanas durante bastante tiempo, ya que vivió, estudió y trabajó en Barcelona, donde se licenció en Biología por la Universidad de esa ciudad. Residía en Hospitalet de Llobretat, donde tuve el placer de conocerla en su etapa juvenil, pues éramos vecinos y amigos del barrio en Bellvitge, cosa que, a veces, cuando hablamos, nos gusta recordar con más detalle… Bellvitge era un barrio habitado en su inmensa mayoría por inmigrantes, sobre todo procedentes de Andalucía. Un barrio luchador, reivindicativo, como barrio obrero, ansiado de cultura y conocimientos, para dar a los hijos lo que los padres no pudieron tener en su lugar de origen, donde aprovechar las oportunidades que el desarrollo en Cataluña nos brindaba.

El compromiso y el altruismo fueron divisas que se cultivaron en aquel espacio y tiempo. Nosotros somos, en parte, lo que allí se sembró, pues esa semilla brotó, regada por la perseverancia a caballo de la ilusión, y fue dando su flor y su fruto entre aquella juventud inquieta y motivada para saltar a otra dimensión que el sistema nos tenía vedada. Tal vez, el libro que hoy presentamos sea el fruto de esa flor que cuajó de aquella semilla. ¡Ay, éramos tan jóvenes!

Pero yo he venido aquí a hablar de su libro. Aunque no estará de más que os recuerde que, Aurora, tiene una vasta producción de obras editadas, como podréis ver en la reseña biográfica de la pestaña del libro, donde se referencian algunas.

El prólogo corre a cargo de José Sarria, poeta y escrito de reconocido prestigio, al que quiero recurrir para enmarcar la esencia que se conjuga en él. En la contraportada, que suele ser un buen epítome para la presentación, dice Sarria:

Ondinas por la cinta de Möebius es un deslumbramiento, un canto al milagro que nos rodea, un viaje por países mediterráneos o sierras insólitas y excepcionales como las Alpujarras o las sierras de Málaga o de las Nieves, donde habita la manzanilla junto al espliego, la amapola roja o los blancos arrayanes. Pero, también, es exaltación de la vida, del tiempo vivido y de la necesidad de retornar a los lugares antiguos de la infancia, para atrapar el instante infinito que habita en ellos, detenerlo y recuperar la llama que pervive en el corazón de sus ascuas: “Sobrevivimos / al filo de los sueños / constituidos”, versos de la autora que dialogan con aquellos otros de William Shakespeare, en boca de Próspero en el epílogo de La Tempestad: “Estamos hechos de la misma materia que los sueños y nuestra breve vida cierra su círculo con otros sueños”.

Acompaña el mensaje poético troncal una abisal reflexión acerca de la existencia y el paso del tiempo, sobre el misterio que se oculta en la materia (“somos cenizas / y los mismos de siempre”), una intensa indagación acerca de nuestra fugacidad y la sorpresa de nuestra insignificancia ante la magnificencia de las leyes que marcan el cosmos.

He de reconocer que lo primero que me sorprendió fue el título. Las ondinas son ninfas acuáticas náyades de espectacular belleza que habitaban en los lagos, ríos, estanques o fuentes velando por la pureza del agua y el tránsito de la misma. Por otro lado, la cinta de Möebius representa una paradoja, una figura aparentemente imposible que desafía nuestras nociones preconcebidas de la realidad, donde solo hay una cara. Simboliza la naturaleza cíclica de muchos procesos, la eternidad, el infinito… al menos en lo poco que yo sé del asunto.

Si hablamos de la naturaleza cíclica, la eternidad o el infinito, conjugado con las ondinas, tal vez podríamos, intentando comprender este constructo, interpretar que estamos ante un dificultoso equilibrio entre el agua de la vida que fluye, protegida por la ondinas, en un ciclo permanente, cabalgando sobre la superficie de la mágica cinta de Möebius, dando, así, una explicación existencial al propio ser humano y a la naturaleza que lo soporta. Pero esa simbología, aplicada al título del libro, le corresponde explicarla a la autora, que es quien decidió ese título, si bien, como decía Josep Conrad: “El autor solo escribe la mitad de un libro. De la otra mitad debe ocuparse el lector”.

En todo caso, dejando de hablar del título, me gustaría resaltar la idea de ecopoesía que comenta el prologuista: “… se vislumbra una decidida vocación lírica, enmarcada en la senda creacional de la ecopoesía, marcada por un hondo acento ecológico y exaltación de la defensa del medioambiente”. Shelley decía que “ser poeta es percibir la verdad y la belleza” y Oscar Wilde refería: “El ser no ve las cosas hasta que ve su belleza”, porque si a las cosas las desprendes de su belleza solo las ves parcial y fríamente e incompletas.

Aurora conjuga estas dos palabras, ecopoesía y belleza, para mostrar la verdad en toda su dimensión, porque sin la sensibilidad de la poeta no se percibe la belleza en toda su magnitud, describiendo la concepción holística de esa verdad sobre la excelencia de la naturaleza.

Aurora es bióloga, más aún, botánica. ¿Puede esa atracción por esta materia determinar su visión del entorno y la belleza que lo conforma? ¿Es, acaso, esta obra una expresión inmanente de la propia esencia existencial de la poeta? Tal vez sí, dado su amor a la biología, y la concepción de la naturaleza como un todo en equilibrio interactivo entre las partes o elementos que la integran. Deduzco una visión panteísta del universo en la línea de Baruch Spinoza quien defiende que el universo, la naturaleza y la deidad (Dios) son la misma cosa.

A lo largo del libro, conforme vas leyendo, percibes que Aurora te ofrece un asiento en el vehículo con el que transita la vida desde su infancia. Su verso de métrica y rima variable, está cargado de ritmo y armonía y, como amante y experta en la poética japonesa, nos presenta abundantes haikus, junto a estrofas más acordes con la lírica española, incluyendo algunos sonetos adornados de estrambote en algún caso.

Dedica un primer espacio a su tierra, a nuestra tierra, en el que nos invita a pasear, metafóricamente y a horcajadas del verso, por Málaga, Coín, las sierras de Málaga, Alpujarras, Caminito del Rey, etc. Suele incluir un epígrafe de otro autor, consiguiendo reforzar el contenido de la propuesta poética expresada en sus versos. Siendo, como ya he mencionado, maestra del haiku, nos va mostrando, mediante esta composición, un elemento emocional añadido, propio de la poesía japonesa. Pongamos como ejemplo su primer poema, dedicado a Málaga, ES MÁS VIDA:

Haiku inicial:

 

La sinfonía

de la naturaleza,

llama al amor

 

ES MÁS VIDA

 

Un lugar en el mundo

donde el jazmín perfuma atardeceres

el aire es más profundo

deleitas los placeres.

Ciudad en que más vida siempre quieres.

 

En la página 45 da un impresionante salto y vuela hacia Uruguay. En octubre de 2018 compartimos viaje y objetivo para asistir al 17º ENCUENTRO POETAS Y NARRADORES DE LAS DOS ORILLAS Y 7º CONGRESO AMERICANO DE LITERATURA, PUNTA DEL ESTE,

URUGUAY, invitados por Rocío Cardoso como representantes de España que era el país homenajeado. Fue un inolvidable viaje, junto a Inmaculada García Haro y Antonio García Velasco, que ella plasma magistralmente en la memoria a través de sus versos: Montevideo, Punta del Este, Piriápolis, Rocha, etc.

Describe momentos que, ahora, evoco en mi memoria, como la foto en el monumento al encuentro entre Carlos Vaz Ferreira y Albert Einstein, donde los seis también nos encontramos con ellos; o la cerveza negra del café Barbería, de cervezas artesanas, tan original; el teatro Solís y Tres hermanas, la obra que fuimos a ver; los paseos por sus calles, plazas y avenidas, la gente bailando tangos en las plazas en una primavera que a nosotros nos sonaba a otoño.… luego Punta del Este y aquellos maravillosos días de encuentro y fusión de poetas y narradores de las dos orillas del Río de la Plata; visita a las escuelas, sembrando y cultivando amistades de otros lares que luego trascendieron en el tiempo.

Aurora describe magistralmente esos momentos vividos:

 

Montevideo

Solo el crepuscular sonido de algún tango

pudo alcanzar de lleno ese día especial.

Brindando con pasión con la cerveza oscura

negra como la pena de no volverte a ver.

Recorrí por tus calles, abracé tu Cultura,

mirando con deleite las casas y el jazmín.

La arena de tus playas, alcanzaron la herida

y el agua de tu Plata selló mi despedida.

Volveré a tu regazo de madre soñadora

recorriendo las calles que un día yo pisé.

 

Punta del Este (Pag. 48)

Punta del Este es

un lugar en el mundo en verso libre

donde soñar despierta.

……

He vuelto encendida de los versos

de aquel lugar lejano y misterioso

que incita al pensamiento despertando

la pasión de vivir y convivir.

 

Su siguiente propuesta es Valencia, donde vivió allá por los años sesenta. Nos habla de la ciudad y su Albufera. Os leo estas dos estrofas dedicadas a Valencia:

 

Entre azahares veo la lengua de mar

unas cañas al viento entre las aguas

y unos niños pequeños navegando

contracorriente.

 

Entre los azahares los nidos de las aves

que luchan por vivir y por su prole

contramarea.

(Pág. 59)

 

Es imprescindible en esta línea, referirse a su localidad natal. Coín y su entorno tiene por sí mismo entidad suficiente y sólida para anclarse la memoria de la niña que vio la luz allá… Coín, Sierra de las Nieves, Los pinos de El Nacimiento, Tajo Rayo… son lugares a los que canta con sus versos.

 

Tajo Rayo:

(Primer cuarteto del soneto Pag. 69)

 

El agua que no cesa sobre la piedra dura

charcos y pozas frescas por la roca descienden

plena sierra frondosa, tierra de cal blancura

aromas que se suman y que al fluir requieren.

 

 

Una siguiente dimensión nos plantea, la referida a las experiencias vividas en Barcelona en su juventud, Bellvitge, su barrio y el mío, las Ramblas de las Flores y la Ciutat vella, las Golondrinas del puerto…

 

Barcelona dejó su huella en Aurora, una huella profunda y determinante en muchos aspectos de su personalidad y su evolución intelectual, como ya he mencionado antes, tal como este haiku viene a constatar:

 

Es Barcelona

la ciudad donde alcanzo

mayor cordura.

 

Bellvitge, tiene especial trascendencia como muestran estos versos extraídos de su poema “Bellvitge soñado” (Pág. 77):

 

Era Bellvitge un campo abandonado

la ermita fue el origen, fue la cuna

el camino a andar, un lugar sagrado

de culto maternal y misterioso.

Creció el barrio llegando a ser poblado

con sus inmensos bloques

multiplicó su suelo del pasado

apilando los pisos hacia el cielo

y un mundo le resurge ensimismado.

Mi juventud contienes.

 

El siguiente espacio lo dedica a Al-Andalus. Con epígrafes de José Sarria, María Victoria Atencia, Paloma Fernández Gomá, Encarna López, Mercedes Sophía Ramos o María Jesús Fuentes. Es una eclosión donde los sentidos perciben un conjunto de estímulos que abarcan un amplio abanico de sensaciones. Nos habla de aromas, sonidos, colores, sabores y amores de Al-Andalus, deshojando en cada verso lo singular de nuestra tierra hasta llevarnos a percibir su belleza en toda su plenitud.

 

Ejemplo. Sonidos (Pág. 88):

 

Canta un pájaro, suena como un mirlo

sobrevolando entre árboles y el verde

se escucha un trino dulce como miel

su tono brilla, luce entre las rosas.

Melodiosos jilgueros, flauta mágica

que enciende la pasión o el dócil beso.

 

Luego, para concluir su obra, nos lleva a otro espacio, dando protagonismo a una espiritualidad laica, con epígrafe de Alicia Wagner, con las cruces de mayo y la inocencia de la primavera, con disentir y dos sonetos con estrambote (Menos la luz del sol y Voluntad o morir), para concluir con el poema que da título al libro: “Ondinas por la cinta de Möebius” y con otro poema que inculpa a toda la humanidad, titulado: El Amazona está ardiendo” donde se denuncia que arde toda la humanidad y sus valores. Un excelente broche para dejar constancia de ese espíritu del que inicialmente hablábamos. De esa implicación y sentimiento holístico de contenido panteísta donde todos somos una parte del todo y el todo somos todos.

 

Permitidme que antes de concluir tome una cita de Rabindranath Tagore, referida a la poesía, cuando dice: “La poesía es el eco de la melodía del universo en el corazón de los humanos”. Creo que Aurora, en su poesía, nos muestra esa especial capacidad para captar ese eco universal y cósmico que nos ofrece el entorno.

 

Finalmente felicito a Aurora por su impresionante obra, por el acierto de su propuesta lírica y os invito a imbuiros en ella porque, seguro, encontraréis la belleza de las cosas anclada a la realidad que nos muestra la autora con su sensibilidad poética.


Fdo.: Antonio Porras Cabrera